12 feb. 2016

A LOS QUE SE ATREVEN A LLEGAR



Sobrevivo en el jardín de piedra,

un árbol me acoge silencioso,

el balancín de las hojas

se apiada de mí.


Un día más y no entro,

por qué no entro.

Cerca, cada vez más cerca,

la mano del saludo

se alza frente a un muro impenetrable.


Lo rodeo, despide frío,

cada vez más frío.

Los brazos se duplican,

los pies dudan,

son como alas sin vuelo.


Si no consigues hacer que se entibie

no puedes traspasarlo

y despegar.


Muro humano, de alambre, granito,

frena, perturba, oprime, …

No hay grietas que se agranden,

solo el respiradero

por donde la voz hiere.


A ratos la palabra,

paloma pálida de lumbre,

se suma al recorrido.

De nuevo aproximarse

con los pasos más justos

y ese frío que pesa.


Y no, aún no entro,

¿dónde la puerta?
















12 nov. 2015




TEJIDO ALZHEIMER



Llegas dudosa,

con la misma mirada interrogante.

Traes el excedente de arrugas

y la escasez en los recuerdos.

Mis manos extendidas son la señal,

te abrigo, me respondes,

sé que algo en ti se orienta.



Qué deseo vestirte la memoria

de unos pies pequeñitos

que alzaban olas en tu vientre.

Y solo nueve lunas

hacia un gozo sin límite –decías.

Tu abrazo tan extenso

amoldándose a mi cuerpo menudo,

la urgencia de mis labios por beberte.



Duele el olor de los recuerdos,

aquellos días de jardín,

la corona de flores de un domingo

en que fui tu ángel.



Hoy rescato el perfume de la lana,

tu aire de tantas horas…

Las agujas fluyen del anillo al corazón,

sin minutos de vuelta,

danzan casi metálicos

tus dedos curvos,

pones una sonrisa en el olvido.



Desearía coger el relevo,

con mi infancia de hebras azules

empezar a tejerte,

cada punto una imagen.



Y al atardecer te pienso allí,

cuando el sol vuelve a caer en negrura,

ladrona de los párpados

que me visten el luto.

La tristeza de que te estás yendo

esconde la angustia de saberte

muy cerca del sendero a las cenizas.



Al fin vence la luz,

me cuenta que fuiste sereno abrazo

de este yo tan mío

que ahora encoge.

Oigo tus pasos,

quizá me hablen de los amaneceres

cuando tu beso madrugaba.



Y es la luz que deslumbra

este nido de soledad.

Tan solo la nostalgia,

destejiéndome.

T a n  s o l o… t a n  s o l a …

tú en mí, por todo el tiempo, viva.


(XVI Premio de Poesía Círculo de Bellas Artes 2015)





27 abr. 2015

HOMENAJE




       (Foto tomada de Google)
                                                        

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Jaime Gil de Biedma


Abrazaste, abrazamos la idea

— ilusa juventud—

de que la vida

se alcanzaba a un toque de mano,

que nos comeríamos el mundo.

Y nunca imaginamos

que quizá el mundo

nos podía comer.



Hoy Europa nos mastica

y España, esta España mía y tuya,

nos muerde a diario.

Impunemente nos roban

a pie y sin arma.

Nos dejan cada día

los ojos y la boca

más abiertos de asombro

y en cuántos de hambre.



Algo nos sangra por dentro

y llama a la lucha.

Triste aquella guerra que aún se oye

y sigue colgándonos al pacifismo.



Es casi suerte

que tú ya no estés aquí,

pero  tus poemas 
respiran.

Entre tus versos me deslizo,

sé que en ellos aún vives

que vivo, que somos, que soy.


(Homenaje a Jaime Gil de Biedma
Facultad de Filología UCM.
25/04/15)



30 ene. 2015

A LOS JÓVENES



Levántate y corre,

porque andar ya no sirve.

No sirve la huida

rodando el placer de ser joven.



Te miente el sé feliz

que altera las neuronas,

vomitando por la calle

el ácido corrosivo de tus problemas.



No te agarres al ahora del delirio

si a tu hoy ya le robaron la vocal

y el futuro te lo dejan sin palabra.

Oscuro y será negro

si codo a codo no luchas lo que es tuyo.



Despertad, levantaos y corred

porque andar ya no sirve.

De nada sirve

vivir dulcemente las aceras,

uníos a tomar la calzada.



Lo sabéis hoy y cualquier día,

jóvenes comprometidos,

juntos y más

y más y todos frenaremos éste…

y otros y tantos atropellos,

abriendo la explanada del FUTURO

con mayúsculas y con todas sus letras.



Ana Galán Vigo 
Plataforma de afectados HepatitisC
Poetas en marcha 10/01/15



27 nov. 2014

FONDO DE OJO





Las gotas descolocaron el ojo,

vueltas de llave en su interior.

El azul zarandea desde arriba,

lo negro cuaja en blanco imposible.

Sin iris estoy colgada en la luz

hasta el suelo me azota y me deslumbra.


En vista más a fondo

los sentidos redoblan el parque

donde abraza ese ginkgo biloba,

su resistencia a vestir de amarillo.

Y el recuerdo salta del cuadro,

calor de aquel poema ya ceniza,

los besos humus de la tierra.


Hoy desde el fucsia hasta un verde fósforo,

por todos los colores descuadrándome.

Y las pupilas asfixiadas,

soles negros de claridad.

Todo fue un hábito,

todo hoy es diferente.


Si no me hablara así la vida

vomitando también sus dulces sombras,

querría una muerte de árbol callado.

un breve adiós que me desnude al frío.



30 oct. 2014

TRES MUJERES, COMO TRES HERIDAS



                            A Miguel Hernández


Piel de arcilla en los dedos

y entre las nalgas flores de cardo.

Era ella, la mujer que más querías.

Le robaste un beso a su cuello de ola

y una aguja de hiel amargó tu frente,

aún nos duele aquel limón.


Los naranjos del valle

se te hacían pequeños

y una ciudad de raíles 

te iba abriendo sus aceras.

Los versos fueron a la tinta  

y ya siempre en cunas de azahar.


Y otra mujer, pincel de alborada

te unció el yugo de pasional arco.

Era menuda, mirada inquieta,

clavel prendido en otros aromas,

los besos se le caían, lluvia de antojos

los mil colores del calor húmedo.


Fue tu niña de pezón ardiente,

te llevó a su volcán de llama azul, 

libaste el magma que rompe los suelos.

Entre las manos… 

el frío adiós de las pavesas. 

Penélope de abalorios, 

trenzó y destrenzó los hilos de la nostalgia.


En adobo de nuevas especias,

ibas macerando el verso: 

Dardeaba el rayo nuestra geología,

enredaba sus astas el toro en la luna.

Y volviste a tu huerto y a tu higuera,

en sangre de justicias tejido.


Verdad a medias de “El rayo que no cesa”, 

a tu virgen metálica en busca del perdón.

Y entre tu pecho fue maleable,

su vientre te dio dulzura,

un niño fue el bálsamo de la pena, 

Tiñó de grana la palidez de aquellos muros,

coral en la inabarcable hondura del dolor


Y esos acróbatas de los sermones

que se enjoyaban con cristos,

te arrojaron a los brazos de la amante más atrevida,

aquélla de las larvas hambrientas,

que solo pudo llevarse tu cuerpo

junto a las rosas del almendro de nata.











30 sept. 2014

ATAQUE VERSAL


 

La vida un cuenco

lleno de luz,

que vierte  sangre

en rojo sucio.

 

Entra en el búnker,

brazos en alto,

rifle en los dedos,

bebiendo el cóctel

que sabe a lucha.

 

Asoma el ojo,

carga palabras,

dispara el verso.

Toca a quien sufre,

rabia y dolor

llora tu letra.

 

Un suma y sigue

de yo contigo,

nuevo disparo,

no más sentir.

 

                                   En esta línea

busco otra bala

y no razones:

¡Muerte al poema!